20 maneras de demostrar confianza como emprendedora

20 maneras de demostrar confianza como emprendedora

Como emprendedora, proyectar confianza es esencial: no solo te ayuda a que otras personas crean en ti y en tu proyecto, sino que también refuerza tu propia convicción interior.

La buena noticia es que la confianza no es un rasgo fijo que “tienes o no tienes”, sino una habilidad que puedes reforzar mediante lenguaje corporal, comunicación, mentalidad y desarrollo de tus capacidades empresariales.

A continuación, te comparto 20 maneras prácticas —divididas en dos grandes bloques— para que demuestres confianza auténtica en tu día a día como emprendedora.

Bloque 1: Comunicación y Lenguaje Corporal

La forma en que te expresas, cómo estás en tu cuerpo, cómo te mueves, cómo ocupas el espacio… todo ello comunica mucho acerca de tu nivel de seguridad. Aquí las 10 primeras maneras:

  1. Mantén una buena postura
    Ponte de pie o siéntate con los hombros hacia atrás, la espalda recta y la cabeza erguida. Esta postura transmite autoridad y presencia. Según estudios en emprendimiento, parte del liderazgo es visible en cómo ‘ocupamos’ nuestro cuerpo.
    Cuando estás erguida, no solo pareces más segura ante otros, sino que tu mente también percibe que estás en control.
  2. Establece contacto visual
    Mantén contacto visual de alrededor de 2 – 3 segundos por persona cuando hables. Esto genera credibilidad y conexión. Evitar mirar al suelo o al móvil fortalece la impresión de que estás presente y confiada.
  3. Utiliza gestos decididos
    Usa las palmas abiertas, movimientos intencionados que enfatizan tus puntos. Evita gestos como tocarte la cara, jugar con el pelo o encoger los hombros: esos comportamientos pueden comunicar nerviosismo o falta de seguridad.
  4. Asegura un apretón de manos firme
    En reuniones presenciales, un apretón de manos firme y seguro transmite profesionalismo y confianza. Una mano débil o temblorosa puede bajar la percepción de autoridad.
  5. Habla con un tono de voz seguro
    Evita disculparte en exceso (“lo siento, pero…”, “quizás…”). Usa un lenguaje seguro y directo: “Estoy convencida de que esto va a funcionar”, “Nuestro plan es…”. Estudios en mentalidad emprendedora señalan que la autoconfianza se expresa también en la voz y la forma de comunicar.
  6. Escucha activamente
    La confianza no excluye la empatía. Escuchar atentamente, hacer preguntas, dar espacio al otro comunican seguridad: estás tan segura que puedes parar, escuchar y responder con atención. Además, fortalece relaciones —fundamentales en el mundo de emprender.
  7. Ocupa tu espacio
    Cuando estés sentada, evita encorvarte; usa los apoyabrazos si tienes delante, siéntate con comodidad. Cuando estés de pie, no te encoges: abre ligeramente tu postura, pon los pies separados al ancho de los hombros. Ocupa el espacio que necesitas para que el entorno perciba que estás cómoda y segura en él.
  8. Sonríe con sinceridad
    Una sonrisa auténtica —lo que podría llamarse “sonrisa interior” o expresión facial cálida y genuina— proyecta entusiasmo, accesibilidad y una actitud positiva. La sonrisa verdadera comunica: “Estoy lista para esto”.
  9. Sé consciente de tu lenguaje no verbal general
    Observa tus micro‑gestos: los brazos cruzados, mirar el reloj, hacer ruido con un bolígrafo o juguetear con el móvil son señales que pueden interpretarse como inseguridad o desinterés. Sustitúyelos por gestos que hablen de apertura, confianza y foco.
  10. Proyéctate desde la presencia, no desde la justificación
    Muchas veces, las emprendedoras tienden a disculparse o a “explicarse” demasiado (por ejemplo: “Sé que no tengo tanta experiencia, pero…”). En cambio, proyectar confianza implica presentar lo que eres y lo que haces con claridad, sin necesidad de añadir excusas o explicaciones excesivas. Mentores del mundo emprendedor señalan que la autoconfianza se construye cuando dejamos de justificarnos y empezamos a actuar con convicción.

Bloque 2: Mentalidad y Desarrollo de Habilidades

El segundo gran aspecto para demostrar confianza es interior: tu mentalidad, tu enfoque, tus hábitos de formación y crecimiento. Aquí las otras 10 maneras:

  1. Cree en ti misma
    La confianza auténtica comienza desde dentro. Recuerda tus éxitos previos, reconoce tus habilidades y date crédito. Según la teoría de la autoeficacia, creer que eres capaz incrementa tus posibilidades de éxito.
    Por tanto: haz una lista de logros, revísala cuando tengas dudas.
  2. Acepta el fracaso como una oportunidad de aprendizaje
    Ver los contratiempos como escalones en tu camino en lugar de frenos te permite mantener la seguridad incluso cuando las cosas se complican. En el mundo del emprendimiento, el riesgo y el “fallar” forman parte del proceso.
    Cuando adoptes esta mentalidad, no solo proyectarás confianza, sino también resiliencia.
  3. Rodéate de una red de apoyo sólida
    Involúcrate en comunidades de mujeres emprendedoras, busca mentores, alianzas. Tener un entorno de soporte fortalece tu confianza porque no estás sola; y al ver que otras lo hacen, tu autoconfianza crece.
  4. Invierte en tu formación continua
    El conocimiento es poder. Asiste a cursos, seminarios, conferencias. Cuanto más sepas sobre tu área, tu industria, tu competencia, más segura te sentirás al hablar, negociar y liderar. La actualización constante es clave.
    Además, la formación refuerza la credibilidad ante otros.
  5. Establece y logra metas diarias
    Fijar objetivos pequeños, alcanzables, celebrarlos: esto alimenta tu sensación de progreso y por tanto tu confianza. Estudios revelan que establecer “hititos” te da un impulso emocional para seguir.
    Así que planifica tu día con metas claras: “Hoy voy a…” y al final del día revisa lo que lograste.
  6. Practica la visualización y las afirmaciones
    Imagina que ya estás logrando tus metas. Usa afirmaciones como “Soy competente y segura al presentar mi proyecto”, “Mi negocio impacta positivamente”. Esta práctica prepara tu mente para actuar con convicción ante los demás.
  7. Prioriza tu bienestar
    Tu salud física, mental y emocional son la base de tu autoestima y seguridad. Si estás agotada, estresada o emocionalmente cansada, será más difícil proyectar confianza. Tomar descansos, hacer ejercicio, meditar, cuidar tus emociones —todo ello fortalece tu estado interno y por tanto tu presencia exterior.
  8. Sé honesta y transparente
    La confianza que das a los demás también se construye con tu integridad. Cuando eres clara sobre lo que puedes y no puedes cumplir, cuando manejas expectativas con sinceridad, generas credibilidad. En el mundo de los negocios, la transparencia es un activo de confianza.
  9. Busca retroalimentación
    Pide comentarios a colegas, mentores, personas de confianza sobre tus presentaciones, tu comunicación, tu marca. La retroalimentación te da una visión objetiva de tus fortalezas y áreas de mejora, y cuando actúas sobre ella, tu confianza crece de forma real.
  10. Sé intencional con tu presencia y … sal de tu zona de confort
    • Sé intencional: Asegúrate de que tu marca personal/profesional refleje quién eres, qué haces, por qué lo haces. Cada aparición, publicación, colaboración debe alinearse con tu narrativa para que proyecte coherencia y seguridad.
    • Sal de tu zona de confort: Enfrentar situaciones nuevas, desafiantes —una presentación ante clientes grandes, una colaboración inesperada, hablar en público— te permite aprender, crecer y demostrarte a ti misma de qué eres capaz. Los expertos en emprendimiento mencionan que la confianza real se fortalece cuando te expones al riesgo controlado y sales a «jugar en la cancha».
      Además: diferencia el problema de la persona: En tus interacciones comerciales, enfócate en el problema que estás resolviendo, no en atacar a la persona. Esto te permite mantener objetividad, profesionalismo y demostrar madurez —todo ello refuerza la confianza interpersonal.

Tu seguridad es tu mejor estrategia

La confianza como emprendedora no se trata de arrogancia ni de fingir lo que no eres. Más bien es un conjunto de actitudes, hábitos y pensamientos que se traducen en cómo te mueves, cómo comunicas y cómo piensas. Al aplicar estas 20 maneras —desde la postura corporal hasta la mentalidad de crecimiento— estarás no solo proyectando mayor credibilidad y liderazgo, sino cultivando una seguridad interna que te servirá en todas las facetas de tu emprendimiento.

Te animo a que elijas una o dos de estas maneras para trabajar esta semana. Por ejemplo: empieza por revisar tu postura y contacto visual (bloque corporal) + establecer una meta diaria que celebres (bloque mental). Al cabo de tres semanas, agrega otras dos maneras más. Así, poco a poco, irás construyendo tu “kit de confianza” personal.

Recuerda: cada paso, cada gesto, cada elección de formación cuenta. Cuando tú crees en ti, otros también creerán en ti.

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